Desventajas de la nube

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Ya hablé en un artículo anterior de las ventajas de la nube o cloud computing. Para ser justos, deberemos también tratar en este blog de las desventajas de la nube.

Además, recientemente he leído el interesante artículo de Kent Roberts y Rich Norwood llamado “Top 9 Disadvantages of Cloud Computing” (última revisión, 15 de julio de 2013). Me gustó, sobre todo porque coincidía bastante con las desventajas que yo mismo había detectado, o que en algún momento habían sido esgrimidas por clientes o conocidos. Utilizaré el listado de Ken y Rich con mis propias experiencias y opiniones:

Apagones

Los servidores están fuera de sus manos. Lo que esto significa tenemos que elegir una empresa de hosting que disponga de una infraestructura de nube fuerte y fiable. Toda la información que pueda recabar sobre su proveedor será útil a la hora de realizar una elección adecuada. Si elegimos fijándonos en el precio, podremos estar casi seguros de que nuestro proveedor no dispondrá de la fiabilidad adecuada.

De todas formas, al igual que la conexión a internet, cualquier sistema puede fallar en un momento determinado. Cuando ofrezco a mis clientes la telefonía IP les digo que sí, que es posible que falle alguna vez. Y que si ese minuto de posible fallo el compensa pagar una tarifa más alta con otro proveedor.

Seguridad

La utilización de la nube significa que todas tener nuestras cosas en el ciberespacio. Deberemos tener muy claro que partes son demasiado sensibles para que la información esté alojada físicamente en un sitio que no es de nuestra propiedad.

Pero por el otro lado, es posible que nuestro nivel de seguridad aumente en la nube, porque los niveles de seguridad que ofrece el proveedor a menudo van mucho más allá de lo que podemos tener en nuestro propio servidor alojado en nuestra sala de ordenadores. Una empresa de primer nivel dispondrá de seguridad fuertes y protocolos de calidad establecidos que aseguren la fiabilidad y seguridad de los datos.

Costo

A menudo, al analizar el costo de trabajar en la nube podemos cometer un error si no tenemos en cuenta todas las funcionalidades que tenemos y que queremos seguir teniendo. La primera vez que yo trabajé en la nube (año 2006), la telefonía IP tenía unos problemas de latencia terrible, y era una de las causas por las que no me terminé de sentir cómo por aquel entonces. Por supuesto ahora la tecnología ha mejorado en todos sus aspectos, y con mi proveedor no tengo ya ninguna pega.

Debemos por tanto realizar esa reflexión y luego fijarnos bien en todos los aspectos del contrato. A menudo los contratos incluirán un fijo más un variable por la utilización de los recursos en la nube.

Transferencias de datos

No es lo mismo trabajar dentro de nuestra LAN que trabajar en la nube, que al fin y al cabo es un entorno al que accedemos a través de nuestra conexión a internet.

Esta conexión a menudo es un ADSL, asimétrica por definición. Esto quiere decir que está más pensada para bajar información que para subirla. Así, si estamos transfiriendo grandes cantidades de datos a un colega, dependemos de ese canal “hacia arriba” que suele ser mucho más pequeño que el canal “hacia abajo”, que es el que normalmente se emplea en internet.

En el caso de tener que transferir cantidades ingentes de datos (2 TBytes, por ejemplo) puede ser necesario guardar los datos en algún sistema de almacenamiento portátil para, posteriormente, entregar físicamente (o por correo) a nuestro proveedor de la nube esa cantidad de información para su carga en los discos duros de su infraestructura de almacenamiento.

Servicio de atención al usuario

Este es por supuesto el tema que más me preocupa a mí como experto en CRM. El bajo coste de algunos proveedores va íntimamente asociado a un servicio de atención a usuario lento. En estos casos lo que se encentra el cliente un foro en línea o unas FAQ (preguntas frecuentes) que cuando uno está apurado aportan más frustración que soluciones.

Sólo tras el primer disgusto te das cuenta de que el nivel de servicio que deseas es de tipo premium, y por supuesto supone un coste adicional. Mucha atención una vez más al elegir el proveedor: asegúrese de que dispone de personal propio y con la suficiente certificación para atender nuestra necesidades.

En mi caso, el proveedor dispone de 3 niveles de atención, todos ellos empleados en la empresa desde hace años (muy poca rotación de empleados), todos certificados ITIL y la empresa cumple con la ISO 20000 y la ISO 27000. Y la diferencia en precio tampoco es tan grande.

Flexibilidad

La flexibilidad que se ofrece es siempre relativa. Si bien la nube ya es un producto maduro,  no es menos cierto que sigue evolucionando y que en el futuro ofrecerá todavía mejores opciones que hoy en día. Por tanto puede que todavía no sea capaz de darnos todo lo que pedimos:´. Hay que hacerse preguntas como:

  • qué  pasa si determinada hoja de cálculo compartida en la nube debe ser accedida por determinada aplicación que sólo corre en Windows XP para realizar una combinación de correspondencia
  • cómo de fácil es aumentar el número de usuarios, el espacio en disco, el número de CPUs…

Latencia

La latencia es el tiempo que tarda nuestro ordenador local en interactuar con los servidores de la nube. Debemos aceptar que ya no está todo en nuestro disco duro y la latencia variará en función de la calidad del servicio y la ubicación de los servidores de la nube, nuestra conexión a internet, la arquitectura de la propia internet…

Otro problema se puede dar cuando de golpe todos los usuarios de nuestra nube deciden trabajar intensamente con la misma. Todos utilizan de golpe el mismo canal ascendente y sobrecargan el canal “hacia arriba” de la conexión a internet.

Comprensión de los niveles de servicio

Una cosa que tiene la nube es que el entorno de trabajo depende de un tercero, que es el propietario de nuestra infraestructura y nos cede los recursos que necesitamos de forma transparente para nosotros. Esto se podría interpretar como una pérdida de control.

Y en cierto modo lo sería a no ser que comprendamos perfectamente los parámetros del servicio y controlemos los  acuerdos de nivel de servicio (SLA). Si esta comprensión es siempre importante, deberá serlo todavía más en la contratación de servicios en la nube. Saber lo que significa cada uno de los SLA es esencial para contratar un buen servicio de cloud computing.

Integración

La integración de la nube con nuestros procesos de producción puede ser complicado. Los desafíos para el director de TI que se ha decidido por la nube vendrán de periféricos tales como impresoras, sistemas de acceso seguro, correo electrónico, dispositivos móviles y unidades de almacenamiento portátiles . Es fundamental recoger la mayor cantidad de información posible acerca de la integración de todos los dispositivos antes de hablar con nuestro proveedor.

De esta forma podemos:

  • intentar obtener su compromiso de que todas nuestras necesidades de integración se pueden conseguir sin costes adicionales
  • saber de antemano cuáles de nuestros planteamientos no tienen cabida y buscar una alternativa

En resumen: trabajar en la nube requiere conocer perfectamente con lo que se está trabajando y disponer de un proveedor seguro, fiable y con un gran servicio de atención al usuario, y al mejor precio posible, claro.

Si algún lector se le ocurre alguna desventaja más, estaré encantado recibir su comentario.

Saludos.

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Acerca de Vicente Millán

Technology and consulting lover
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